jueves, 31 de marzo de 2016

No es lo mismo

No es lo mismo el culo que el mes de agosto. No es lo mismo el sexo que el amor. Y tampoco es lo mismo ser madre a los 30 que a los 20.
Como madre añosa primeriza, estoy en condiciones de afirmar que no es lo mismo ser madre de un pequeño ser rebozante de energía y de caprichos, que reafirma su identidad, reforzando su independencia a la misma vez que se arrastra por la casa colgado de tus piernas, pidiéndote upa, a los 30 que a los 20.
Las madres de 20, principalmente, tienen más paciencia y más estado físico. Ambos atributos que las mamis de 30, por mas crossfit que hayamos hecho, ya no tenemos. Toleran mejor los juguetes desperdigados por la casa, las paredes dibujadas con crayón y las cucharas de pure voladoras. Yo, personalmente, me he pasado preciados momentos que ya no volverán limpiando las paredes con dentífrico o bicarbonato, borrando las obras de arte que el crio plasmó en el living del hogar. Del temita del estado físico mejor ni hablemos, o ¿quieren que les cuente lo que es caminar 5 cuadras con tu retoño de 2 años y medio y 15 kilos de peso, dormido, en plena siesta veraniega? Hecha bosta, literalmente así, vuelvo cuando lo voy a buscar al jardín.
Otro atributo innegable de las mamis de 20 es que son mas relajadas o como me gusta catalogarlas a mi: temerarias. Los pibitos aprenden a hamacarse, a tirarse del tobogán, a saltar en la cama y demás deportes extremos mucho antes que un retoño de madre treintañera, mucho más cautelosa (o cagona) lo que suele convertirlas en sobreprotectoras  (hasta me arriesgaría a decir represoras). Es que aunque las mujeres de 30 seamos más seguras de nosotras mismas y de nuestro rol, también somos más conscientes de los peligros externos que no podemos eliminar o reducir, según un concienzudo y meticuloso plan de control de daños, esos que tanto nos encanta diseñar. Por ejemplo yo soy fan de las rutinas: para dormir, para comer, para bañarse, para hacer pipí, para jugar en la plaza, para todo vamos!
 Es que es tan difícil ser madres…  Y no estoy diciendo ninguna luminaria, simplemente estoy expresando una verdad absoluta, los pibes deberían nacer con un manual de instrucciones , yo por las dudas voy a pegarme una vuelta por el obstetra para preguntarle sino se lo dejó adentro cuando me sacó el chiquito.


sábado, 13 de junio de 2015

No será para tanto

A mi no joden! No hay forma que una persona este psíquicamente sana teniendo un bebe colgandole del cogote las 24 horas del bendito día.
Para mi las que crearon esta forma de crianza son minas que laburan todo el día, y como la culpa las carcome (porque a toda madre por mas progre y psicoanalizada que sea, la carcome la culpa) el tiempo que están con el pibe no solo lo tienen prendido a la teta, ademas lo llevan a upa a todos lados, duermen con ellos  y hacen todo con ellos a cuestas.
A ver, vayamos por partes:
Dicen que el colecho te garantiza que todos puedan descansar, pero no conozco una put... familia que pueda dormir con la rodilla de un bebe clavada en la nuca, o incrustado en la espalda. No hay forma de pasarse años durmiendo así, y eso que no me estoy refiriendo a la falta de vida sexual de la pareja, cosa seria si las hay...
Tampoco hay cintura, ni brazos, hombros y espalda que aguante pasear una tarde por el shopping o una plaza con un bebito de mas de 8 kilos, cuyo único deseo es tirarse al piso a gatear y probar toda la basura que hay en su camino. El porteo es trabajo insalubre! 
Ah eso si, la teta es sagrada! Recuerdo los primeros meses de mi vástago, cuando lloraba cual chancho porque no había leche que le bastara, si mi marido le llegaba a dar una mamadera era mas grave que si me gorreaba con una horda de promotoras del Dakar. Y no le di mas teta porque el guacho cuando empezó  a comer comida no le hacia gracia gastar energía succionando,quería que la leche saliera rápido, hacia arcadas el muy exagerado cuando lo ponía  en la teta. Bien aspamentero, digno hijo de su madre. Así que la que suscribe, como buena madre abnegada, me sacaba la leche y se la daba en mamadera. 
Y miren que yo soy Re Pro Crianza Con Apego, personalmente me ocupo de mi hijo y todas sus necesidades, mi prioridad es que el crezca sintiendose amado y respetado, porque quiero criar un hombre independiente y seguro, aunque entre nos, el pibito tiene un año y medio y camina abrazado a mi pierna, llorandome para que lo alce. La verdad es que estoy un chiquito ansiosa porque mi retoño demuestra la independencia adquirida... Pero bueh, vamos a darle tiempo al tiempo.
Una vez leí por ahi, una chica que decía que estas técnicas de la Crianza Con Apego, a saber: el colecho y el porteo, las habian creado por dos motivos: el primero porque a la gente no solo hay que decirle lo que tiene que hacer, sino también como hacerlo, pero que lo importante es que uno puede criar con apego sin necesidad de dormir ni transportar a upa al bebe, que criar con amor y respeto va mucho mas alla de eso, es una actitud hacia tu hijo. Y segundo, pero no menos importante y mucho más malicioso, es que este metodo surgio en una Europa en crisis, donde las parejas que tenian hijos no podían mudarse a departamentos mas grandes, donde la leche de formula salía  un ojo de la cara, y no podían pagar una niñera que los ayude un par de horas, así que terminaron proclamando que estas eran las técnicas  indicadas de criar un bebe dentro del método de la crianza con apego. Como si este para ser real tuviera que ser literal.
Capaz que me gano la antipatía de muchas de ustedes por esto, pero para mi el amor es otra cosa, el estar pendiente de las necesidades de tu hijo y respetarlas es mucho mas que llevarlo al super colgado de una mochila. 
No nos quedemos en lo superficial ni permitamos que nadie nos diga como criar a nuestro hijo, mientras sea con amor existen tantas formas como padres e hijos hay.