miércoles, 27 de agosto de 2008

Tropecé de nuevo con el mismo adoquín


La verdad es que tendría que haber leído esta nota, allá por el año 2001 cuando corté por 1º vez con el innombrable, pero bueno nunca está demás ya que yo soy una señorita de conductas recurrentes, y no vienen nada mal algunillos consejos científicos (aunque algunos un tanto obvios).
Les transcribo las claves del éxito si es que tienen pensado volver con un ex:

- Evita esconder la cabeza como el avestruz: Es necesario reflexionar sobre la primera etapa, para analizar que fue lo que condujo a la ruptura. Si no se han descubierto, asumido y solucionado los problemas que condujeron a la primera ruptura, es inevitable que la crisis vuelva a surgir. No le pase facturas por aquel grabador que desarmó hace 4 años porque no andaba el lector de cd´s y nunca volvió a armar, si ya se compró un aparato nuevo, ¿para que jode con eso todavía?

- Sin cambios no hay futuro: Para retomar una relación con posibilidades reales de éxito, ambos deben estar bien dispuestos a realizar cambios de conducta y de actitud. Haga el esfuerzo de cocinarle un lemon pie de vez en cuando, pero pidalé que cuando usted esté ocupada, él saque la ropa del lavarropas y la cuelgue.

- Es conveniente hablar claro: En lugar de leer la mente al otro, es preferible realizar peticiones directas, sencillas y concretas. Si la cebolla en la comida le da gases, no se reprima, digaló. Peor es tener que correr al baño justo en lo mejor del juego previo porque el estallido va a tirar al tacho la lujuria o porque si se los reprime le termina dando un calambre desde el esternón hasta la punta del dedo gordo del pie y de vuelta la pasión al tacho.

- Con paciencia y plazos realistas: la reconciliación es un proceso de cambio prolongado, que requiere esfuerzo y paciencia. Es conveniente marcarse un plazo de seis a nueve meses, para ver si la pareja sale a flote o naufraga definitivamente. A la primera tabla del inodoro meada, no raje a lo de su mamá. Haga como con los perros, le da con la plancha en la cabeza y le dice que eso no se hace. Si con eso no aprende, capaz que la contusión la deje viuda.

La verdad es que no soy quien para venir a decir que, bajo ningún concepto hay que volver con el ex. Yo lo hice 6 veces, y en dos oportunidades las rupturas fueron prolongadas y ambos seguimos con nuestra vida, pero volvimos (es que soy una chica fácil de encontrar y de si accesible, por decirlo de alguna manera). Pero lo que si les puedo decir, es que es un error grande con el Parque Sarmiento, volver con un ex por miedo a quedarse solo, por presión familiar o por una situación económica delicada.
No me canso de repetirlo, para mi el amor es para los valientes y la vida nos rodea a cada instante de cosas mediocres que no podemos cambiar, como para resignarnos a que nuestro amor sea también vulgar.
Y si uno todavía está absoluta y completamente enamorado, y con todo su corazón y su cuerpo siente que esa es “la persona” con la que quiere compartir la vida, es necesario aprender a perdonar y a confiar, y ahí si, vuelva y que se hagan agua los helados.

sábado, 23 de agosto de 2008

Hablemos claro

Comentarios y apreciaciones sobre la final Argentina – Nigeria:

- Que bueno que esta Gago!!!!!

- Odio a los periodistas deportivos con sus comentarios de color y efemérides!!!!!!

- El Cuna Agüero con cual “famosa” está de novio????

- Está muy bien que los chinos hinchen por Argentina, no es cuestión que solamente vengan a poner supermercados en nuestro país, no??????

- Porque se quejan del calor???? Si habrán jugado acá con 32º, resulta que ahora que juegan en Europa se hacen los friolentos estos guachos!!!!!!

- Un horror la música oficial de las Olimpiadas!!!!

- Porque los canales ponen publicidades para los hombres????? No tienen en cuenta dos cosas fundamentales: Los hombres hacen zapping, y las mujeres también vemos fútbol. Tendrían que poner publicidades de productos para hombres pero hechas para mujeres, así nosotras cuando las vemos (porque no hacemos zapping) pensamos: “Ay! Esto le hace falta al gordito!”

- Las publicidades de gatorade son buenisimas!!!!!!

- Buenisimo que ganamos!!!! (Con lo que cobran estos guachos por jugar en Europa, más vale que ganaran)

miércoles, 20 de agosto de 2008

Pido gancho, el que me toca es un chancho

Ya está, lo tengo completamente decidido: Me jubilo de los hombres.
Me tienen harta, cansada, colmada hasta la coronilla con su histeria.
A ver si alguien me puede explicar que carajo les pasa.
Si una se hace rogar un poco, más que nada para incrementar el deseo y dilatar la entrega para que el placer de la concreción del acto carnal se sienta más intenso, ellos te tildan redondamente de histérica. Por ende huyen. Hay algunos que dicen que en realidad todos los hombres quieren ser los cazadores, y las mujeres queremos tener un cazador en casa.
En cambio si una acepta y responde gustosa sus indirectas, ahí nomás te tildan de apabullante. Por lo tanto, también, se escapan. Y eso que todos los tipos de mi edad, o por lo menos de la franja etaria en la que me fijo se llenan la boca diciendo que las mujeres decididas y seguras de si mismas son las más sensuales.
Asimismo no importa lo que hagamos, siempre rajan.
Dejenme de joder, son unos inconformistas, no hay nada que les venga bien.
Al principio pensaba que era yo, que como había estado tanto tiempo fuera de las pistas, se me habían desactualizado los nuevos códigos de conquista, porque una cosa es buscar novio a los 21 (que era la edad que tenía cuando me puse de novia por ultima vez) que a los 29. Pero charlando con mis amigas solteras crónicas (de mi misma camada) a la caza de un príncipe azul o un Charles Ingalls, me di cuenta que son todos iguales. Que no se trata de códigos, si no de cagazo.
Si señores, y corriendo el riesgo de que me lancen improperios irreproducibles, así se los digo: “Son unos cagones”
¿Y saben que es lo peor? Que si una se harta de tenerles la vela y un buen día los manda a las mismísimas entrañas de su santa madre y no le da más bola. ¡Te vuelven a tratar de histérica y encima mentirosa! Porque en el fondo lo único que queríamos era engancharlos. ¡SI! Obvio que era lo único que queríamos, o acaso ¿ellos no?
¡Por Dios! ¿A que estamos jugando? Porque lo que es yo, así no juego más.

viernes, 15 de agosto de 2008

¡Qué centro de estética ni que ocho cuartos!


Siguiendo con la investigación que me tiene ocupada en estos días de abstinencia, y con el solo objetivo de adquirir nuevas técnicas amatorias, les cuento que husmeando por ahí me di con artículo que hablaba sobre las ventajas de tener relaciones sexuales.
Parece ser que existen estudios que dicen que para que tengamos una buena salud, como mínimo, hay que copular dos veces por semana, y ahí mismo entendí porque ando tan achacada, yo que soy una mujer joven y los análisis de sangre y orina me dan perfectos. Ósea que en los inicios de una relación amorosa, como uno esta abotonado, Superman le tiene envidia. Pero cuando ya lleva 10 años en pareja, al primer viento sur que sopla lo internan por neumonía.

He aquí los beneficios del buen sexo:
- Mejora la circulación (Las manos y los pies fríos te delatan entonces)
- Tonifica los músculos (por eso las actrices porno tiene el culo que tienen)
- Fortalece los huesos debido al aumento del nivel de estrógenos (entonces mi vida sexual no era tan plena como yo creía. Me quebré el tobillo una vez, y me lo esguince dos veces, y para no ser menos, me disloqué la rodilla)
- Deja la piel brillante (Los granos y los puntos negros también te mandan en cana entonces)
- Regula el sueño (ah no sé, siempre fui de buen dormir, copule o no)
- Relaja, por ende alivia el estrés (mmmm...en mis mejores momentos sexuales, igualmente he tenido episodios de stress)
- Fortalece el sistema inmunodefensivo, por lo que el organismo se hace más resistente a las infecciones. (Ajá, mirá vos, esto si que no lo había escuchado en ningún lado)
- Las glándulas suprarrenales vierten adrenalina en la sangre, lo que aumenta la frecuencia cardiaca hasta 130 latidos por minuto, aportando los beneficios de un ejercicio de intensidad media. (¡Ojo! si sos cardiaco, te puede dar un bobazo)
- Si al hacer el amor la pareja es muy activa y creativa, pueden llegar a quemar hasta 300 calorías por hora, fortaleciendo los músculos de pecho, piernas y abdomen. (Y es mucho más divertido que ir al gimnasio)
- Eleva la autoestima, permitiendo que la mujer se sienta más bella, sexy y segura. Y que el hombre incremente su orgullo y ego masculino.

Así que señoras y señores, dejemos de gastar plata en médicos, gimnasios y esteticistas y organicemos una “GRAN ORGÍA CÓSMICA GRAN”, a ver si así vivimos un par de añitos más. ¿Alguno se prende?

domingo, 10 de agosto de 2008

Tarde píaste cariño

Resulta que desde que estoy intentando cerrar la accidentada y prolongada relación amorosa que sostuve con mi ex, estoy manteniendo largas conversaciones con él (que sigue empeñado que le encontremos una solución a nuestra incompatibilidad brutal de caracteres)
Sin embargo sus explicaciones y propuestas, ya no son las de siempre, esta haciendo uso de su escueta imaginación parece y más que llenarme el corazoncito de ilusión, solo me hacen recordar el porqué di fin a nuestra relación.
Paso a enumerarles algunos detalles de nuestros encuentros y charlas:

- Cuando acepto sus invitaciones, acude a las citas a cualquier hora y al lugar al que yo elija, aunque deje cosas pendientes, cuando antes era yo la que me tenía que acomodar a sus horarios libres, como será que cuando le tocaba trabajar en el turno nocturno, su horario de visita era a las 5 de la mañana
- Me propuso cumplirme esa fantasía sexual, que yo tenía con su ropa y herramientas de trabajo, a la que antes se negaba porque para él, era aburrido.
- Le interesa saber como me esta yendo en terapia, solo para que le diga que me dice la psicóloga de él.
- Dice que si decidera irme a vivir a otra provincia, el me seguiría, cuando en el pasado ni siquiera quería mudarse de barrio.
- Se preocupa por el estado de salud de mi perro.
- Me pide que le recomiende libros y películas de amor, pero nunca leyó el libro de Galeano que le regalé para su cumple número 24.
- Se acuerda de todas las fechas de los hitos de nuestra relación, y de cada uno de los hombres que pasaron por mi vida en nuestros impasses. Sin embargo sufre de una oportuna amnesia cuando hablamos de las mujeres que pasaron por la suya.

Evidentemente, en el caso de mi ex, es muy acertado ese dicho que brega: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”.
No obstante, lo único que espero es que se de cuanta que las agujas imantadas de su brújula ya estan oxidadas, cuando de encontrarme a mi se trata.

martes, 5 de agosto de 2008

¿La venganza será terrible?


Resulta ser que una de mis amistades anda con unos fuertes deseos de tomar revancha contra su nuevo ex amor. El tipo le pintó un cuento de hadas con el típico final feliz, pretendió venderle un buzón o como más les guste a ustedes. El tema es que ella, que en un comienzo estaba muy ilusionada (la verdad es que no ganaba para disgustos con los tipos que le habían tocado en desgracia) supuso que esta vez se había topado con el príncipe azul que añoramos todas las mujeres en edad de merecer (y las que no también) pero este representante de la monarquía terminó convirtiéndose en un batracio, al que ni el beso más dulce de la princesa más bella (léase cualquier señorita con buenas intenciones) podrá volver a convertir en príncipe valiente.
No me voy a detener en los pormenores de los sinsabores de mi amiga en cuestión porque no vienen al caso, a mi lo que me interesa es reflexionar sobre la real existencia de la venganza amorosa.
El maestro Alejandro Dolina, en su libro Crónicas del Ángel Gris, sostiene que es imposible vengarse de un amado. Según él, en ciertas relaciones de parejas existe “el amado” que se encuentra en una posición ventajosa sobre el que “lo ama”. El primero haciendo uso del poder que le otorga ser amado y no amar, lastima a este último en cuestión. Mientras esta situación de poder se mantiene, él que está en su derecho de vengarse no lo hace porque como está tan enamorado no puede causarle daño al objeto de su amor. Pero (siempre hay un pero, y siempre que llovió, paró) cuando “el amador” se desenamora (porque no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista) abandona su posición desventajosa y cuando por fin, ya está en condiciones de tomar revancha, no lo hace porque simplemente no le interesa ni el bienestar ni el malestar de la persona que lo lastimaba.
La verdad es que coincido bastante con esta teoría, de hecho en todas mis relaciones de pareja he sido la que ha estado en desventaja amorosa, y jamás se me ocurrió tomar revancha contra ninguno de los sátrapas que se han cruzado en mi camino, hago borrón y cuenta nueva, y si te he visto no me acuerdo.
Sin embargo se de muchos casos de personas que han dejado de amar, pero que así y todo, no pierden la oportunidad de vengarse de aquellos que los han ninguneado, mentido, cuerneado o lo que sea que les hayan hecho.
La mayoría oscila entre argumentos que se basan en la defensa del honor, el orgullo o la dignidad. Algunos más osados pretenden “adoctrinar” a los engañadores para que no vuelvan a perpetrar sus delitos contra nuevos inocentes. Y los menos aducen que como ya no aman, así que no sufren con los desplantes, pero como hay tanta piel y la pasan bomba, de vez en cuando levantan un poco de polvareda y de paso cañazo aprovechan para darles un poco de su propia medicina.
Según mi modesto entender, todas son empresas un tanto arriesgadas.
Siempre son muy dolorosas las separaciones, aún cuando ha sido uno el que desea terminar la relación, entonces:
¿Para qué ponerse en la boca del lobo y correr el riesgo de salir más lastimados de lo que ya estamos? Si ya hemos estado ahí y sabemos a la perfección cuál es el dolor que nos han causado.
O ¿No será que en el fondo aquellos que dicen que se están vengando, albergan la ilusión de asumir una posición de poder sobre el otro y así continuar con la relación amorosa sin que nadie los trate de “inocentes palomitas” porque están con alguien que se ha cansado de cagarlos y lo seguirá haciendo?