viernes, 28 de agosto de 2009

Al que le guste el durazno, que se banque las peluzas


¡Qué masoquistas podemos a llegar a ser las minas!
En ese afán que tenemos de querer saber la verdad, para poder elegir que queremos hacer con esa verdad que sabemos, somos capaces de los actos más atroces que han existido desde el comienzo de los tiempos.
Acciones que obviamente para lo único que sirven es para torturarnos, porque si estamos seguras que nuestra media naranja nos está mintiendo, me querés decir ¿Para qué escarbamos en los rincones más oscuros en vez de plantearles nuestras dudas y ponernos de acuerdo de una manera sana y madura?
Pero lo más paradojico de este asunto es que buscamos la verdad, apoyandonos en la mentira misma.
Estamos constantemente intentando descubrir algún secreto oscuro de nuestro amado. Lo peor de todo acá es que si no descubrimos nada ni tenemos motivos para desconfiar, seguimos buscando y poniendo trampas para que caigan, no vaya a ser cosa que…
Encima de todo, como no aparece nada, nos torturamos pensando que somos las más hijas de sus buenas madres que existen, porque desconfiamos de él que es divino, pero eso no sirve para dejar de espiarlos ni de mentirles. Con nuestra mejor cara de inocente palomita, les seguimos leyendo el buzón de mensajes de texto y la casilla de correo. He conocido casos de señoritas que teniendo un contacto en la empresa de celular del novio, se han conseguido un excalibur de las comunicaciones del amado, pasando por una tortura atroz hasta conocer el resultado negativo que arrojó este procedimiento, pero si le preguntás lo volverían a hacer.
Sin embargo las peores son esas minas que SI descubren oscuros secretos de sus amados, y a pesar de todo no los encaran ni los abandonan, sino que siguen a su lado, aunque adoptando una actitud superada que no se las creen ni ellas mismas, porque bien sabemos que sostienen esa situación porque tienen la vana ilusión que un buen día él se de cuenta que ella es la mujer de su vida y que no la quiere perder, y se convierta en el hombre del que ella se enamoró (hombre que nunca fué y que ella se inventó para poder estar con él, la madre de todas las mentiras).
Pero el quid de la cuestión es que aunque eso un buen día suceda, no es que aquí no ha pasado nada, porque primero que nada debe seguir inventando mentiras para sostener la primera de ellas, y segundo pero no menos importante, porque ella nunca va a confiar en él, entonces se encierra en un círculo vicioso de sufrimiento, falsedad y persecución, que como todo círculo de estas características, nunca la conduce a ningún lado.
Estas últimas son capaces hasta de hacerse amigas de la tercera en discordia, sin revelar que saben "la verdad" y solo con el objetivo de llenarles la cabeza para que sean estas las que dejen al tipo. Lo peor acá es cuando "la otra" no le cuelga la galleta y se arma la "tole - tole", pero como "la descubridora del secreto" negó todo desde el principio, no puede revelar lo que sabe porque queda encerrada en su propia patraña.
Me pregunto: ¿Para qué mierda queremos saber la verdad si no vamos a hacer nada al respecto?

martes, 18 de agosto de 2009

Todo bicho que camina, va a parar al asador


Tanto se ha hablado de la infidelidad que ya no queda nada original por decir.
Tanto se ha hablado de la diferencia entre los hombres y las mujeres, que volver sobre el tema es ser, absolutamente, recurrente.
Pero hace un par de noches conversaba con una gran amiga sobre su especial propensión a ponerle los cuernos a sus parejas, el asunto no sería raro sino fuera porque esta señorita tiene un alma de “Susanita” que la lleva en andas y su mayor meta es casarse enamoradísima y tener varios hijitos.
Le dábamos vueltas al asunto, porque ella decía estar rebalsando de amor por su amado, pero no podía evitar histeriquear con cuanto hombre se le cruzaba y no solo desear bajarle la caña, sino que si se le daba la oportunidad, procedería a la correspondiente bajada de caña.
Luego de divagar un buen rato llegamos a la conclusión de que los hombres al poder diferenciar el amor del sexo, son capaces de tener una amante durante 10 años, sin que eso signifique que vayan a dejar a su legítima señora esposa, concubina y/o madre de sus vástagos. En cambio las minas somos mucho más hormonales, viscerales y románticas, entonces cuando gorreamos es porque nos hemos enamorado hasta los huesos de otro tipo, y somos capaces de abandonar a quién sea para comenzar la vida de cuento de hadas que siempre soñamos para nosotras.
Es así entonces que nos dimos cuenta que acá lo que entra en juego es una total disconformidad personal. Es decir que si uno esta convencidísimo del amor que siente por su pareja, pero de repente aparece alguien que te hace temblar la estantería, por el cual sos capaz de largar todo a la mierda, pero una vez que arriesgaste todo y empezaste de nuevo, pensando que ahora si es para toda la vida, nuevamente aparece un tercero en discordia y la cosa se repito casi infinitamente, es porque acá lo que está pasando es que no hay pi… que te venga bien, pero porque vos no te sentís conforme con vos mismo, porque es más fácil aceptar las derrotas cuando vos sabés que las provocaste concienzudamente. Porque cuando hablamos de infidelidad lo que está en juego es el amor propio y la seguridad en si mismo, solo los inseguros necesitan reafirmarse como hombre o mujer encamándose con cuanto ser se le cruza, solo para confirmar que valen la pena únicamente por el hecho de que alguien los elija.

martes, 4 de agosto de 2009

Un negocio redondo - 3º parte


Y ya para ir finalizando con los consejos de esta yupie del romance en la era del capitalismo y la globalización, les dejo el último consejito:

Campaña de marketing y publicidad de nuestros atributos.

Paso 1: Enfoque de marketing: haga del Programa su prioridad n.° 1
Ósea dejá tu trabajo y dedicate pura y exclusivamente a levantarte un tipo

Paso 2: Apoyo de marketing: encuentre un mentor del Programa
Entre tus amigas/os buscate alguno que esté muy al pedo y que pueda dedicarse, casi full time a aconsejarte para no desviarte de la buena senda que nos ha trazado esta señora.

Paso 3: Envoltorio: crear su mejor imagen
Recauchutate, tuneate, photoshopeate, etc, etc, etc.

Paso 4: Expansión de mercado: proyectar una red más amplia.
Dedícate a la bisexualidad si es necesario

Paso 5: Marca: identifique lo que le hace diferente.
A pensar chicas o a inventar que es casi lo mismo.

Paso 6: Publicidad: promocione su marca personal
Repartí volantes si es necesario.

Paso 7: Marketing online: sea eficiente
Abríte un blog, un facebook, un twitter, entra a cuanto foro de chat te cruces en el ciberespacio.

Paso 8: Marketing de guerrilla: ¡haga algo diferente!
Pero tené cuidado, no vaya a ser cosa que terminés en cana por escándalo en la vía pública

Paso 9: Nicho de marketing: "salir" con mujeres
Capaz que conseguís marido, pero no te va a quedar ni una amiga.

Paso 10: Telemarketing: saque su agenda.
Según Maitena eso se llama “Necrofilia”

Paso 11: Marketing masivo: eleve el volumen
¿Y si una ya habla a los gritos?

Paso 12: Acto de marketing: ¡lance un Programa de fiesta!
Tomá la precaución antes de dejar el laburo de ahorrar para la fiesta, y de mudarte si es que vivís en un monoambiente

Paso 13: Ciclo de vida del producto: recárguese
Ósea hace todo lo de más arriba pero con más ímpetu, ganas, onda, energía, etc, etc, etc

Paso 14: Revisión de desarrollo trimestral: evalúe sus resultados
Recordá que un tropezón no es caída, aunque te hayas llamado a concurso de acreedores porque ya te gastaste un platal en esta titánica empresa y encima renunciaste a tu laburo para dedicarte full time a tu nuevo “trabajo” de conseguir marido, pero bueno che, no hay mal que por bien no venga.

Paso 15: Estrategia de salida: "Man"
Aunque no sea tu media naranja, recordá que algo es algo, y la cuestión siempre es arrancar.

¡ANDÁ!...(Hace falta que agregue algo más?)