jueves, 24 de septiembre de 2009

En boca cerrada


En el transcurso del último año tuve 4 casamientos, y todavía me faltan 2 que serán en unos 6 meses. Pero más allá de toda la movilización emocional que representan para una que está con el pescado alquilado, pero no vendido, y con todo el gastadero de plata que implican, lo bueno de estos eventos es que sin proponérmelo hace un año que estoy casi casi a dieta, con el consecuente beneficio para la salud y la estética que esto significa.
Toda esta situación me ha llevado a intercambiar con mis más intimas, las dietas que se pueden hacer y sus posteriores etapas de mantenimiento, y después de haber probada tantas, creo estar en condiciones de asegurar que la única dieta realmente efectiva es cerrar la boca.
Porque se pueden hacer distintas combinaciones de alimentos, tomar suplementos dietarios y demases, pero en todas la clave es recagarse de hambre. Porque comiendo no se baja de peso.
Una recomendación importante que te dan cuando te pasan una dieta es el celebre “Efecto Rebote”. Todas te dicen lo mismo: “Esta no tiene efecto rebote porque te cambia el metabolismo”…A ver chicas, si una hace una dieta, baja los kilitos que tiene demás, pero cuando la termina se tira de cabeza al primer súper plato de tallarines que le ponen al frente, y después sigue por la torta de chocolate y así sucesivamente, va a engordar!
Otra recomendación que suelo escuchar es que te dicen que tomando tal o cual suplemento dietario, se te va a formar el cuerpo porque te desaparece la celulitis y la flaccidez. Chicas mías... sino movemos las cachas un poco, se te van a caer. Es física pura y neta. Tomando dos pastillitas diarias de centella asiática, no vas a amanecer con el culo en la nuca, y la panza chata y marcada cual tabla de lavar.
¡Dejemos de mentirnos caramba!
Los milagros de esa categoría no existen

jueves, 17 de septiembre de 2009

Facebook divino tesoro


Según mi amado, yo soy una avezada facebucologa, porque lo tengo tan estudiado al asunto, que descubro un montón de intimidades de todos los que pertenecen a mi red de amigos.
Cómo será que afilando el ojo descubrí que un amigo le ponía los cuernos a su novia o que una parejita conocida estaba peleada…Y no es que lo pusieron abiertamente en su estado, sino que uno que conoce la intimidad de esa gente, lee entre líneas los comentarios.
Pero el facebook no solo sirve para que yo sacie mi inmensa curiosidad, y despliegue mis mejores dotes de chusma, sino que además hasta me ha servido para hacer una especie de descubrimiento socio-antropológico de la vida sentimental de las mujeres.
No pienso revelar quienes fueron los sujetos de estudio, porque no da para andar incinerando así como así a la gente.
Acá el meollo del asunto es que he llegado a la conclusión de que aquellas mujeres que en su tierna adolescencia han sido chicas de si fácil, hoy están solteras, tirando a desesperadas.
Y las que han sido más recatadas en su pubertad, están felizmente casadas o emparejadas, para sorpresa de las primeras que se creían las más vivas del barrio, club o colegio porque tenían a todos los giles atrás de ellas, y eran las más “populares” de su circulo, siendo crueles y hasta discriminadoras con aquellas de más bajo perfil.
Porque acá y en la China, las mujeres en edad de merecer, que cambian de novio como de bombacha, no saben lo que quieren, por eso les da lo mismo cualquiera, y cuando uno no sabe lo que quiere termina quedándose sin nada o solo como en este caso.
Porque no estamos hablando de mujeres que se sienten tan satisfechas consigo mismas que no necesitan un hombre que le de sentido a su vida, porque por algo los han tenido por docenas…
Y hoy están desconsoladamente solas, publicando fotos de "la mejor etapa" de su vida, haciendo envidiosos comentarios del estilo "Que bien se te ve" a las que antes excluían, e intentando levantarse a algún gil que en el pasado tenía comiendo de la palma de su mano.
Así que chicas no hay que escupir para arriba porque el gallo siempre te cae en la frente... Además todo llega en esta vida a aquel que sabe esperar lo que esta buscando.

jueves, 10 de septiembre de 2009

El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo…


Los tipos que son infieles no son unos capos, ni son irresistibles.
Ya sé que dan esa impresión por ese aire de superados que portan, como si anduvieron paseándose por la vida diciendo: “Yo estoy a otro nivel, mucho más allá de todo. Porque cuando vos fuiste yo ya fui y vine cuarenta veces.” Y bla, bla, bla…
Pero en realidad esta clase de tipos son unos INSEGUROS.
No me cabe en la cabeza porque esta clase de señores son cuasi dioses para nosotras y para sus amigos también, si es el antihéroe, tomando como héroe a un ser capaz de amar incondicional y desinteresadamente, alguien de nobles valores, valiente, justo y honesto.
Y estos tipos… ¡Carecen de todo esto!
Si señores, así se los digo, porque un ser humano que necesita reafirmar su masculinidad, demostrando que se puede encamar con cuanta minita anda dando vueltas, es porque tiene una baja autoestima galopante.
Por eso mismo es que un tipo infiel no quiere a ninguna de las mujeres que están en su vida, porque bien sabemos todos que aquel que no se quiere a si mismo, menos puede querer a otra persona.
Porque hay que tener las pelotas muy bien puestas para conquistar, enamorar y mantener día tras día, a lo largo de los años, una pareja feliz y estable, principalmente y más que nada porque las minas somos muy jodidas. Porque como una vez escuche por ahí: “Macho no es el que tiene muchas mujeres, sino el que tiene una sola y la mantiene contenta” (Creo que es de una canción de Arjona…¡Pero cuanta verdad caramba!)
Así que chicas, si se cruzan con un señor de estos, y se los digo por experiencia propia: RAJEN…En serio, soldado que huye sirve para otra batalla.
Yo sé que más de una cabecita de novia, debe estar convencidísima de que todo su amor alcanza para sostener la pareja y para “salvarlo” a él, de si mismo. Eso es un error que cometemos todas las mujeres.
Pero chicas, no podemos ayudar a nadie que no quiere ser ayudado.
Así que mis queridas niñas, RAJEN… En serio, háganme caso…

jueves, 3 de septiembre de 2009

A mamá mona, con bananas verdes


Ponele que a los tipos les guste que otros hombres deseen hincarle el diente a su mujer, pero a las mujeres ¡NO!
Sencillamente porque no solamente “El hombre propone y la mujer dispone”, sino que además, sabiendo esto ya de antemano, las minas que, con cuchillo y tenedor en mano y servilleta al pecho, desean entrarle a nuestro amado son muchísimo más lanzadas.
Los hombres al ser básicos son muchos más obvios, en cambio las mujeres despliegan sus ardides de “mosquita muerta” y “gatubela” a la vez y así los enroscan hasta meterlos entre sus sábanas, y después proseguir hasta la consiguiente usurpación de novio ajeno.
Una amiga mía siempre me dice: “Más sufre el que mira que el que muestra” y esta bien, ponele que sea cierto, pero es que con este asunto de la liberación femenina, el feminismo y la mar en coche, las minas no se quedan en la mirada nada más, van a por él!
Es así que mientras a mi amado le encanta que los tipos me miren el escote o las piernas por la calle, a mi se me inflama la yugular homicida cuando la ex le revolea el traste delante nuestro y si no la agarré de la nuca por los pelos, es porque una lady como yo, nunca pierde la compostura.