jueves, 29 de octubre de 2009

Imperdonable


Convengamos que el hecho que te gorreen, además de romperte el corazón, también significa todo un atentado al amor propio del engañado.
En mi caso particular, no perdono bajo ningún punto de vista la traición, pero quizás pueda entenderla si el mal parido me ha abandonado o sostenido una relación paralela y clandestina con una señorita en iguales o mejores condiciones que yo.
No hay nada peor que te cambien por una mina que no vale ni dos mangos.
Lisa y llanamente no entra dentro de mi cabeza.
¿No es acaso que los seres humanos buscamos constantemente superarnos?
Porque entonces hay tipos que te dejan o engañan por una mina carente de cultura general, sentido común, racionamiento lógico, superficial, interesada, manipuladora…En fin, berreta por donde la mires.
Ahora vos me decís que se enamoró, bueno ponele que capaz que lo entienda porque el amor es ciego, sordo y pelotudo, ¿Pero sabés la cantidad de casos que conozco que no es por amor, sino por puro placer egoísta y narcisista?
Pongámosle por caso que seas una mujer de dar segundas oportunidades y reconsideres toda la relación y estés dispuesta a perdonarlo sinceramente (es decir sin pasar facturas a la primera de cambio), pero te das con que “la usurpadora” no vale ni un chirlo…¡No hay forma que lo perdones! Ya es de muy HDP ponerte los cuernos con una mina que da vergüenza ajena.
Chicas hay que hacerse valer porque evidentemente este mal parido no es capaz de darse cuenta la mina que tiene al lado, entonces es él el que no está a tu altura.

jueves, 22 de octubre de 2009

No hay peor ciego que el que no quiere ver


Siempre creí que los tipos eran unos desalmados y que además reducían a su mujer a la categoría de adorno y/o accesorio de su vida, porque si eran engañados por su amada con un conocido o amigo, ellos perdonaban al tipo, pero no así a su señora.
Como buena inocente palomita que soy, creía que se trataba de una cuestión de solidaridad entre genero o de un elevado sentido de la amistad, que estaba mucho más allá de la que podemos mantener las mujeres entre si.
En cambio nosotras ni siquiera toleramos esa idea, y somos capaces de hacer rodar cabezas en nuestra sed de venganza, si es que descubrimos que nuestro amado nos ha puesto las guampas con una mujer cualquiera sea el vínculo que nos una o des-una con ella.
Pero el quid de la cuestión es que lo que nos inspira a actuar a las feminas de semejante manera es que tenemos una escasa tolerancia a la crítica y al fracaso. Entonces como buenas ciegas negadoras, en vez de agarrárnosla con nuestro amorcito amor, es mucho más fácil endilgarle toda la culpa a la señorita que se revolcó con él. Es así que ellas se convierten en las intrusas, las usurpadoras, cuando en realidad bien sabemos que son un mero chivo expiatorio de nuestros errores.
Mis queridas chicas, las parejas son de a dos, y si nuestro hombre nos cuernea es porque algo andaba fallando y nosotras no lo queríamos ver. Las mujeres tenemos la loca idea de que haciéndonos las boludas (porque no es que una no se da cuenta) la pasamos muchísimo mejor. Pero no es así, porque la realidad siempre queda haciendo ruido en la nube de pedos que nos inventamos para demostrarle a los demás lo felices y exitosas que somos.
En cambio el hombre es más simple, se la agarra con su amada y chau pinela. Ojo, porque ellos también son muy amigos de esquivarle al bulto en estas cosas, directamente te tildan de bombacha veloz y “corto mano, corto fierro” mediante, te abandonan para siempre.
Desde mi humilde punto de vista no comparto ninguna de las dos actitudes, yo considero que si estamos teniendo problemas de pareja con nuestra media naranja, lo más sano es tomar el toro por las astas y aclarar la situación de una manera sana.

jueves, 15 de octubre de 2009

La paja en el ojo ajeno


Me pregunto porqué si los hombres se llenan la boca diciendo que no quieren que sus mujeres se comporten como sus madres, sino como compañeras, el ideal de mujer debe cocinar, lavar, planchar y limpiar, sin mencionar aquellos que pretenden ser mantenidos por sus señoras esposas.
Voy por más: si ellos pretenden que nosotras hagamos todo esto, pero que no nos “comportemos” como sus madres ¿Lo que buscan es una especie de empleada doméstica que también le brinde servicios de meretriz, pero como no quieren pagar por esto, se casan o emparejan?
Y eso que no voy a hacer mención de esa fascinación que sienten los tipos por las mujeres de delantera imponente, ya que mis conocimientos en psicología no me alcanzan como para hacer un análisis de la identificación con el seno materno.
Esta bien, seria de necia no reconocer que las mujeres tenemos un “instinto maternal” que nos lleva a actuar como si nuestros amados fueran nuestras crías, pero chicos también reconozcan que nosotras no seríamos un pequeño pichón de Yocasta si ustedes no se comportaran como Edipo, más precisamente cuando era rey de Tebas.

jueves, 8 de octubre de 2009

Ser o no ser una Chica Cosmo, esa es la cuestión


Debo admitirlo, decididamente yo no soy una Chica Cosmo

- Jamás en la perra vida, ni aunque tuviera plata, me compraría esos exóticos modelitos de vestidos, zapatos y carteras de diseñador.

- Me cuesta un ovario y la mitad del otro hacer dieta e ir al gimnasio.

- No me parece nada glamoroso el color anaranjado que te deja la cama solar.

- Suelo doblarme el tobillo hasta usando zapatillas, no voy a arriesgarme a esguizarme la tibia y el peroné por usar zapatos taco aguja.

- Tengo el pelo rulado, así que los peinados de moda no me quedan bien. Descontando que el flequillo me queda como el orto.

- Debo haber visto 3 capítulos de Sex and the City, y la peli me pareció un bodrio.

Con esto no trato de caer en la critica facil de que todas las minas que salen son super modelos de casi 2 metros de altura y de 90-60-90 (nada más alejado a mi y a la mayoría de las mujeres del planeta) porque es una revista de Moda & Belleza y como tal esas son las mujeres que aparecen en todos los magazines de esta categoría.
Y aunque debo reconocer que en cierta forma es muy entretenida la revista, también hay que decir que su mensaje me parece absolutamente contradictorio.
Para los que la hacen una chica cosmo tiene que tener confianza en si misma, ser independiente y tomar sus propias decisiones, cosa con la cual concuerdo al 100%, sin embargo tienen extensas secciones donde te enseñan como tenés que actuar para “cazar/casar” al mejor partido y sobre como mantenerlo a tu lado con sexo. Sin ir más lejos en el número de julio salió una nota en la que te daban consejos de cómo enseñarle a un hombre a ser buen amante, y pensé: “Mmmm chica cosmo, si para vos el sexo es tan importante, ¿porqué en vez de intentar adiestrar en la cama a un chico que no te hace ni cosquillas, no te buscás otro? Entonces pensé que capaz que las chicas cosmo deben tener por novios, señores que son muy buenos partidos (leasé musculosos, jóvenes, chetos y con plata) pero son unos quesos en la cama, y ahí mismo me alegre de no pertenecer a este exclusivo grupo.

jueves, 1 de octubre de 2009

Darwinismo amoroso


No existe nada más patético que un señor que siendo abandonado por una damisela, se despacha con un: “Yo te hice a mi manera, así que nunca vas a encontrar a otro que te haga el amor como yo. Y me vas a extrañar”.
No queridos míos, no los vamos a extrañar y ojala que el próximo no nos haga el amor como ustedes.
Seria buenísimo para todos que ustedes pudieran entender que nosotras vivimos el sexo de la misma manera que ustedes, porque así todos nos libraríamos de esos preconceptos de que el primer hombre de la vida de una señorita es inolvidable, y de que la mujer que disfruta de su cuerpo plenamente es un trola.
Por las dudas les cuento: las mujeres somos seres humanos que como tales evolucionamos, capaz que de una manera que a ustedes se les complica entender, pero es evolución al fin. Y como tal, queremos más y sobre todo distinto.
Charles Darwin en su teoría de la evolución postuló que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado como selección natural. Y en el tema que nos compete, más o menos el ciclo evolutivo seria así: una señorita X y un señor Y se enamoran, ambos disfrutan plenamente de esa relación amorosa, y cuando esta se desgasta y el amor desaparece, cada uno se raja con lo aprendido buscando nuevas experiencias, cerrando la historia anterior para siempre. Quién no pueda hacer esto, tiene un serio trastorno psicológico que debería trabajar en terapia.
Así que señores, acepten con dignidad que nadie es imprescindible, y por favor no empañen el recuerdo que de ustedes nos puede quedar adoptando el papel de macho copulador inolvidable, porque del ridículo no se vuelve