martes, 12 de enero de 2010

Los placeres de la almohada


Creo tener la convicción de haberles contado en oportunidades anteriores, que soy una señorita de buen dormir y que considero que la cama es uno de los mejores inventos.
A pie juntillas sostengo que el mayor de los placeres (después de la demostración física – carnal del amor) es entregarse a los caprichos de Morfeo.
Cómo será de importante para mi dormir una buena cantidad de horas (mínimo unas 9, como para ir largando con el descanso) que mi santa madre afirma que en realidad tengo 15 años porque me la he pasado durmiendo la mitad de mi vida.
Es así entonces que me dí cuenta que mi amado era el hombre indicado para mi, cuando la primer noche que pasamos juntos me dormí cuál lirón recién nacido, sin importarme un rabanito las consecuencias nefastas que podría llegar a traer este hecho a nuestra relación.
Ya sabemos que las personas comunes y corrientes cuando duermen no suelen verse como los actores de Hollywood en las Comedias Románticas, por lo tanto era muy factible que o bien rechinara los dientes, o bien roncara cuál búfalo resfriado o mucho menos glamoroso aún; que me babeara.
Pero se ve que los dioses estaban de mi lado por esos días, y Morfeo se encargó de que los sueños de mi amado sean lo suficientemente pesados como para que se durmiera y despertara al mismo tiempo que yo, y para que no se levantara a mitad de la noche en busca de un vaso de agua o a descargar un pichín, ambos acontecimientos que podrían haber significado el fin de nuestra recién estrenada historia de amor.
Siendo así las cosas sigo sacándole estrías a la pata de la cama y despertando a su lado cuál la Bella Durmiente del Bosque luego de un sueño más que reparador

miércoles, 6 de enero de 2010

Tierra a la vista


Si ustedes son asiduos lectores de esta bitácora, ya sabrán que no soy amiga de hacer balances de años, y si no lo son se están enterando mediante estas líneas.
Pero también saben que me gusta andar ventilando mis intimidades por la web dos punto cero, entonces este post es más que nada para expresarles mi gran alegría de que se haya terminado el año de mierda que significó en mi vida el 2009.
El 2008 fue un año de hallazgos, encuentros y comienzos.
El 2009 significó perdidas grandes, de esas que te duelen para siempre, de esas que te hacen replantearte todas las lágrimas al pedo que derramaste por cosas y personas insignificantes.
Y hasta ahora, y por lo que parece, el 2010 va a ser un año de grandes cambios, de esos que se planifican para ser permanentes, aunque uno sepa que lo definitivo no siempre lo es, pero hay algo mucho más fuerte que uno mismo que te lleva a planificar esas cosas que querés que te acompañen para siempre en tu vida.
Así que esta situación me tiene más que feliz y con las pilas recargadas. Y en este orden de cosas, es por eso que voy a intentar por todos los medios no tenerlos tan abandonados.
Les mando muchos besos y abrazos agradeciéndoles el aguante y la compañía de siempre.
Habrá muchas más novedades para este boletín