domingo, 15 de agosto de 2010

La llorona



Toda historia tiene un comienzo, y esta empezó hace muchos años cuando las fotos eran sepia y la que suscribe peinaba un flequillo que le quedaba como una patada en el traste y sus amiguitas y hermanitas, también pequeñas pero no por eso menos malvadas, le decía la “lloradora” porque si me mirabas fuerte estallaba en llanto. Cómo será que mi abuela cada vez que me veía llorar me preguntaba: ¿Y ahora porque llorás Laura? Ante lo cual yo respondía absolutamente acongojada: “¡Porqué me viene la llorada!”
He llorado en situaciones absurdas, aunque no para mi, si por lo menos para el resto de las personas que me rodearon en el momento mismo en que me asaltó el llanto. A los 16 años viendo por cable la película de Disney: “La Bella y La Bestia”, cuando la Bestia se enferma porque la Bella se va. Recuerdo también, que no me importó romper en llanto desconsolado en el cine en ocasión del estreno de Titanic, al punto que la chica de atrás le comentó a su amiga: “¡Mira como llora la de rulitos de adelante!”
Cómo será que no es necesario que haya visto algún capitulo de una novela, cada vez que veo las últimas escenas, la lágrima me nubla la visión y no la puedo contener en el ojo. Y ni hablar que cada vez que veo una película que ya vi y que sé que termina mal, lloro sin cesar desde las primeras escenas hasta el final.
En tren de confesiones, les digo que a esta altura de mi vida me tiene sin cuidado que la gente piense que soy una boluda. Yo prefiero definirme como una persona sensible, que no se conforma con que el carácter trágico de las cosas sea definitivo.
Y como ya lo dijo Moria: “Si querés llorar, llorá”

domingo, 8 de agosto de 2010

Detrás de todo gran hombre, ¿cuántas mujeres hay?


¡No, si no te digo, yo! ¡No me dejan ser caramba!
Resulta ser que mi amado concubino tenía (cuando era soltero) y (por consiguiente ahora) tenemos una señora que viene una vez por semana a ayudarnos con las tareas de la casa, hecho que despertó, casi que te diría que la envidia de las yeguas de mis amigas, que son ellas mismas las que se ocupan de sus propias tareas domésticas. Al comienzo del concubinato le exprese a mi amado que, dado que no estoy manteniendo una fuerte actividad laboral y como aún no tenemos retoños, tranquilamente podía ocuparme sola de los quehaceres del hogar, a lo que él, como todo buen marido que se precie de tal, me dijo que no, que aproveche para descansar y que además no vamos a dejar sin trabajo a mi tocaya (porque encima la yegua se llama igual que yo, ¿podés creer vos?)
La verdad es que le dije: “Si, tenés razón mi amor” y me dispuse a dormir hasta el mediodía. Pero no todo en la vida de la que suscribe es color de rosa, esta señora no solamente me ningunea, sino que además me boicotea, como será la cosa que temo que dentro de poco atente contra mi integridad física.
Claro, es que ella, antes de mi arribo, era la mujer de la casa, porque no solo limpiaba, sino que ordenaba todo lo que andaba dando vueltas, no olvidemos que era un departamento de soltero, por lo tanto ella guardaba cada cosa de la casa y los adornos de decoración. Pero ahora soy yo la que decide donde va cada cosa guardada (más que nada porque como estoy al pedo ando guardando todo lo que encuentro desparramado) y como a pesar de haberme instalado en su casa, el amado mío quiere que sea “nuestra” casa, por lo tanto la estamos redecorando juntos, entonces hay adornos que han desaparecido y otros que han cambiado de lugar. Pero así y todo, ella se niega a respetar ese nuevo orden dispuesto por nosotros.
Así que no solo cambia de lugar el portasahumerios, cucharones, cremas, libros, CD´s y hasta los almohadones de los sillones, sino que además se niega a entender que el placard de la izquierda es mío, y por lo tanto está mi ropa colgada ahí, no da que me ande sacando las perchas y amontonando mis camisas y vestidos, para poner las camisas de él una por cada percha.
Me lo hace a propósito, no me digan que no…
Y como si este ninguneo fuera poco, deja la mampara de la bañadera de mi baño fuera de su eje, imposibilitando cerrarla, deja trabada la cerradura de la puerta ventana que da al patio y deja perdiendo agua el inodoro del baño de visitas. No rompe nada, pero yo todavía no le conozco las mañas a las cosas, entonces me quedo enajenada del odio, puteando a diestra y siniestra hasta que llega mi amado esposo de trabajar y pone la mampara en su eje, arregla el flotador del inodoro, y destraba la cerradura. Decí que este hombre es un santo, y que se ríe muchísimo de mi reacción y de la teoría que manejo. Porque para mi que ella siempre le tuvo ganas, él es un cuarentón buenmozo y aplomado (faaa! Mentira que estoy enamorada, no?) entonces creo que ella deseaba que mientras estaba de espaldas planchando las camisas (si chicas, yo no plancho!) él se acercara y la abrazara por detrás confesándole su amor y haciéndola suya ahí mismo sobre la mesa de planchar, cosa que no pasó y en cambió le instaló en la casa a una cordobesa que duerme hasta el mediodía y que le cambió las cosas de lugar.

domingo, 1 de agosto de 2010

Cual trabajo de hormiga



Cuando uno piensa en buscar novio por internet, lo primero que se te viene a la cabeza, son esos sitios de citas a ciegas, donde cargas tus datos y lo que buscas y te mandan una lista de candidatos que concuerdan con tu perfil: lo que buscás coincide con lo que ellos dijeron de si mismos, y lo que buscan ellos coincide con lo que describiste de vos. Esto para mi es el acabose de la desesperación, entre inscribirte en una de estas páginas y colgarte un cartel luminoso que diga “Estoy regalada. Necesito un tipo” hay un solo paso y es más digno el cartel, porque no hay mejor propaganda que la que nos podemos llegar a hacer nosotras.
Así que les paso otras opciones más dignas, pero por discretas más que nada:

1- Salas de chat de un tema que nos interese. Primero nos registramos en una página de algo (música, deporte, arte, ciencia, etc., etc.) que nos interesa e intercambiamos info con otros miembros. Y una cosa lleva a la otra, y de la sala de chat general, nos vamos a hablar a una privada y de ahí te pasa el msn y te mandas fotos y datos por mail, también te podés agregar al facebook para detectar que no esté comprometido. La ventaja de esta forma es que desde el vamos hay cosas en común con el posible candidato.

2- Abrir un Blog: uno en el blog cuenta muchas cosas de su vida, de su forma de vivir, pensar y sentir. Así que si entrás a un blog podés leer cosas del autor que te atraen y dejarle comentarios interesantes u ocurrentes para que el visite tu blog y vea lo que hacés. Si le gusta te comenta y quizás con el tiempo se da una especie de amistad virtual, y de ahí también pasas el chat y al intercambio de info personal por mail y la amistad por facebook (El facebook es fundamental porque se sabe todo ahí)

3- En el Facebook: hay dos alternativas o te hacés amigo de un amigo de algún amigo, o te hacés amigo de alguien porque pertenece a un grupo del cual formas parte. Intercambias comentarios en publicaciones. Después pasas a los mensajes privados y chat. La ventaja del facebook es que podés aceptar o descartar a alguien si hablar demasiado con él, gracias a la cantidad de info personal que tenés sobre el susodicho, sin que él te la de o cuente.

4- Twitter: desde esta red social es más difícil la interacción porque para seguir a alguien no necesitas de su consentimiento, así que lo que recomiendo hacer es algo así: Empezar a escribir lo que se te ocurra en los hashtag que surjan y en los que podés acotar algo digno, ahí se suma mucha gente que puede que no conozcas ni sigas, cuando descubrís alguien interesantes lo seguís y como la ventaja del twitter es que podés hablarle y va a estar todo bien, siempre que seas ubicado y respetuoso, vas a poder interactuar. Si le caes bien, te va a seguir, y a partir de ahí podés conversar, comentar cosas que publique alguno, enviarle links de algo interesante, y si la cosa prospera empezas a utilizar el DM y hasta podés mandarle fotos por twitpic. Obvio que lo que sigue es intercambiar los msn porque en twitter los mensajes no tienen más de 140 caracteres. Les doy un consejo como adicta al twitter: no usen el TL para enviar mensajes que podés mandar por DM, perdes intimidad, le abrís el juego a todos para que opinen lo que quieran y si la otra persona te interesa corres el riesgo que se coman un comentario desubicado y pasen un mal momento. Hasta que las cosas no estén bien claras no le abras el juego al resto de tus compañeros/amigos/seguidores virtuales. Además de llenarles el TL de cosas que a ellos no les interesa leer.