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Detrás de todo gran hombre, ¿cuántas mujeres hay?


¡No, si no te digo, yo! ¡No me dejan ser caramba!
Resulta ser que mi amado concubino tenía (cuando era soltero) y (por consiguiente ahora) tenemos una señora que viene una vez por semana a ayudarnos con las tareas de la casa, hecho que despertó, casi que te diría que la envidia de las yeguas de mis amigas, que son ellas mismas las que se ocupan de sus propias tareas domésticas. Al comienzo del concubinato le exprese a mi amado que, dado que no estoy manteniendo una fuerte actividad laboral y como aún no tenemos retoños, tranquilamente podía ocuparme sola de los quehaceres del hogar, a lo que él, como todo buen marido que se precie de tal, me dijo que no, que aproveche para descansar y que además no vamos a dejar sin trabajo a mi tocaya (porque encima la yegua se llama igual que yo, ¿podés creer vos?)
La verdad es que le dije: “Si, tenés razón mi amor” y me dispuse a dormir hasta el mediodía. Pero no todo en la vida de la que suscribe es color de rosa, esta señora no solamente me ningunea, sino que además me boicotea, como será la cosa que temo que dentro de poco atente contra mi integridad física.
Claro, es que ella, antes de mi arribo, era la mujer de la casa, porque no solo limpiaba, sino que ordenaba todo lo que andaba dando vueltas, no olvidemos que era un departamento de soltero, por lo tanto ella guardaba cada cosa de la casa y los adornos de decoración. Pero ahora soy yo la que decide donde va cada cosa guardada (más que nada porque como estoy al pedo ando guardando todo lo que encuentro desparramado) y como a pesar de haberme instalado en su casa, el amado mío quiere que sea “nuestra” casa, por lo tanto la estamos redecorando juntos, entonces hay adornos que han desaparecido y otros que han cambiado de lugar. Pero así y todo, ella se niega a respetar ese nuevo orden dispuesto por nosotros.
Así que no solo cambia de lugar el portasahumerios, cucharones, cremas, libros, CD´s y hasta los almohadones de los sillones, sino que además se niega a entender que el placard de la izquierda es mío, y por lo tanto está mi ropa colgada ahí, no da que me ande sacando las perchas y amontonando mis camisas y vestidos, para poner las camisas de él una por cada percha.
Me lo hace a propósito, no me digan que no…
Y como si este ninguneo fuera poco, deja la mampara de la bañadera de mi baño fuera de su eje, imposibilitando cerrarla, deja trabada la cerradura de la puerta ventana que da al patio y deja perdiendo agua el inodoro del baño de visitas. No rompe nada, pero yo todavía no le conozco las mañas a las cosas, entonces me quedo enajenada del odio, puteando a diestra y siniestra hasta que llega mi amado esposo de trabajar y pone la mampara en su eje, arregla el flotador del inodoro, y destraba la cerradura. Decí que este hombre es un santo, y que se ríe muchísimo de mi reacción y de la teoría que manejo. Porque para mi que ella siempre le tuvo ganas, él es un cuarentón buenmozo y aplomado (faaa! Mentira que estoy enamorada, no?) entonces creo que ella deseaba que mientras estaba de espaldas planchando las camisas (si chicas, yo no plancho!) él se acercara y la abrazara por detrás confesándole su amor y haciéndola suya ahí mismo sobre la mesa de planchar, cosa que no pasó y en cambió le instaló en la casa a una cordobesa que duerme hasta el mediodía y que le cambió las cosas de lugar.

Comentarios

  1. Y bueno, no sé qué decirte, más que expresar mi solidaridad, para que veas que yo nunca te voy a ningunear.
    No tengo empleada, no sé tratarlas, me estresan más de lo que me cansa limpiar.

    Besos.

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  2. Hola, Loquis, soy de Costa Rica y a veces te leo. Me gusta tu tono desenfadado de escribir, además soy colega tuya.

    Las empleadas son todas iguales, yo aún vivo en la casa paterna y hemos tenido miles de mucamas (no todas a la vez, es que a mi mamá no le duran, jaja) y te podría contar miles de historias. Además acá en la ofi también llegan bichos de todas las especies,esas son re cómicas. Con decirte que había una que quería apoderarse del local y era tan energúmena que yo esperaba afuera a que terminara de limpiar porque le tenía miedo, jaja.

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  3. pobre amigo mio, tener que lidiar con dos locas que le cambian las cosas de lugar... Uno cond erecho y la otra por deber... jajaja bueno amiga, rompele los adornos de una.. jajaja Besos

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  4. Marielita querida: Esta es mi primera vez con empleada, la verdad es que yo tampoco se como tratarla!
    Estoy estresada!!!
    jajajajaja
    Un beso y muchas gracias por pasar

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  5. Laura: primero que nada muchas gracias por tus halagos, y me alegro que te gusten mis escritos.
    Y como vos bien decís, hay vcada bicho raro dando vueltas, solo hay que saber detectarlos a tiempo.
    Te espero cuando quieras pasar
    Saludos

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  6. Gaby amiga: vos te crees que el se queja??? mmmm....????
    jajajajajaj
    Te quiero amiga

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