jueves, 25 de julio de 2013

Disfrutame que me gusta


A ver si alguien me saca de una duda existencial que me aqueja, ¿Qué corno es “disfrutar el embarazo”? Porque desde que me quedé encinta no hago más que escuchar: “Disfruta este momento que es el mejor de todos”
Y te juro que por más que le doy vueltas al asunto no me logro dar cuenta a que se refieren. Yo me la paso descansando panza arriba en la catrera, nunca tuve vómitos ni mareos ni nauseas, hasta ahora (y toco madera) no surgió ninguna complicación, como variado y sano, hago yoga para embarazadas y hasta encontré una señora divina que me ayude en casa. Salto de tienda en tienda mirando cosas para el bebe y me paso largas horas diseñando, rediseñando y recontra diseñando, en mi mente ,la pieza del bebe (al pedo porque no la va a usar hasta que tenga como 9 meses). Me recorrí Madrid, Paris y el norte de Italia en 3 semanas, caminandome todo y sin chistar, voy a cuanto evento social me invitan y no tengo empacho en irme a un bolichongo a reventar la noche, siempre y cuando vendan soda y no me fumen en la cara. Y para colmo estoy más libidinosa que nunca (pobre mi marido que tiene que apaciguar  mi revolución hormonal)
A ver si nos vamos poniendo de acuerdo: ¿Qué implica disfrutar un embarazo? ¿Acaso no es seguir con tu vida absolutamente normal, tranquila y feliz por cada patadita que sentís en la panza cada vez que le hablás o le cantás a tu bebe? ¿Disfrutar no es poder seguir haciendo todas las cosas que te gustan sin tener miedo o sentirte con culpa? ¿No es poder dormir todo lo que quieras? ¿No es mirarte en el espejo y ver que aunque ya tenés una pancita prominente tu cuerpo sigue siendo tu cuerpo y te vas tanto o más linda que antes?
Si disfrutar el embarazo no es eso, por favor díganme que es, que con este tema estoy perdida como turco en la neblina.
Pero chicas, si de eso mismo se trata el embarazo dejen de romper las bolas con el “disfruta el embarazo”, es como cuando te hacen mierda el corazón y te dicen: “No llores por tal que no se merece tus lágrimas” es un consejo realmente estúpido. Y en el caso del embarazo más cuando se lo dicen a alguien que estuvo buscando ese bebe y que está feliz  de la vida paseando su panza en pupera por ahí (calma fashionistas! es una metáfora lo de la pupera)
Ahora si vos me dices que la mina no hace más que quejarse de que está gorda, de que tiene sueño, de que la comida le cae mal, que le duelen las piernas y la espalda, que el negro puede pero ella no quiere, y bueh… ahí si, pegale un buen sacudón y recagala a pedo. De última loca la hubieras pensado antes de no ponerte un forro y ahora que estás en el baile, es tarde para lágrimas y las cosas se solucionan fácilmente: come sano y salí a caminar por la plaza y ya vas a ver como la comida no te va a caer mal, no te va a doler el cuerpo, vas a estar despabilada (a pesar del sueño que es inevitable) y las feromonas  y el buen estado físico te van a levantar el ánimo y hasta capaz que te dan ganas de porque ya no te vas a sentir una ballena encastrada en el pedregullo (cómo me gusta esa palabra) que no puede calentar ni una silla.
Lo que es yo, la estoy pasando bomba. En serio. Sin embargo, y a pesar de que se los digo cada vez que hablo con alguien  me siguen insistiendo con que disfrute. ¿Cómo tengo que disfrutarlo? Acaso ¿Hay una receta mágica para disfrutar el embarazo? Les juro que no sé. O lo que en el fondo me están queriendo decir es: “No sabés en la que te metiste, cuando nazca el bebe no vas a dormir, ni a comer, ni a comprarte ropa, ni a coger nunca más en tu perra vida. Disfruta ahora antes que se te acabe” No creo, porque en general las que me aconsejan el disfrute son mamas canguros que adoran a sus hijitos, pero bueh convengamos que las minas somos bastantes insatisfechas y contradictorias sino no seriamos buenas madres, esas que te dejan unos traumas así de grandes y que te cuestan 15 años de terapia para superar.

martes, 16 de julio de 2013

En la (no tan) dulce espera


Tanto fantasear durante años con la maternidad y su primer estadio y me vengo a dar cuenta que era puro cuento.
Mira si nos habrán chamuyado las abuelas que crecimos pensando que cuando estuviéramos en la dulce espera nos íbamos a poder comer kilo y medio de chocolate, rempujado con un litro de coca y todo nos iba a chupar un huevo, total íbamos a engordar igual, con o sin calorías extras. Pero resulta que ahora una se viene a desayunar que existe una cosa que se llama diabetes gestacional, que solo le dá a las embarazadas porque la placenta produce hormonas que suben la glucosa y por eso es fundamental cuidarse en las comidas. No es cuestión tampoco de pasártela a lechuga y manzana verde porque tenés un bebe creciendo que necesitas vitaminas, proteínas y toda la mar en coche, pero más vale que pares un poco con los hidratos y que ni se te cruce por esa cabecita loca comer azucares refinados, y con esto quiero decir: tortas, facturas, alfajores, chocolates, masas finas, y todo eso que de solo nombrarlo no solo se me hace agua la boca.
Ustedes no saben lo que es tener pesadillas donde comés chocolate con una copa de vino. No me pasó ni en mis peores épocas de dieta estrictísima (siempre la terminaba rompiendo… soy tan debil)
No sé, a mi me habían contado otra historia. Un cuento de hadas donde la embarazada se la pasaba echada en la cama, cual blancanieves recuperándose del trauma que le dejó el coma inducido por la manzana envenenada, tomando mate con bizcochitos de grasa, hasta llegar a la hora de la cena cuando se comía una regia parrillada con achuras incluidas. Sin embargo, parece ser que no. La embarazada de la era 2.0 no solo va a la nutricionista, también va al gimnasio, ojo! tampoco es que hace kik boxing o spinning, pero si algo parecido al yoga o al pilates.
Evidentemente me atrasé varias décadas para embarazarme. Es que por eso antes le decían la dulce espera, porque las muy yeguas se las pasaban echadas comiendo, con ese cuentito de que no podían hacer ningún esfuerzo. Pero en nuestros días si tenés la dicha de tener un embarazo sano, te sacan cagando si pretendés pasártela en reposo, es que el embarazo es el paradigma de la buena salud, diría mi profe de gimnasia (vieja traidora, te voy a denunciar por violencia de género) ya que durante el embarazo una va al médico una vez al mes y cada 3 meses te hacen análisis de sangre y orina de todo tipo, y si te encuentran algún bicho raro te inoculan antibióticos hasta el final del último verbo.
Así que chicas ya saben, si tienen pensado embarazarse yo se los recontra recomiendo, nunca me sentí más feliz ni más plena en mi vida que ahora, sobre todo cuando empezás a sentir que se mueve, pero tengan en cuenta que apenas pisen el obstetra, éste las va a mandar a mover las cachas y el cerrar el pico.